BN by Natty, un obrador sin gluten y sin lactosa con mucho encanto en Las Rozas

Esta semana he visitado BN by Natty, una pastelería, panadería y obrador en Las Rozas, Madrid, que me ha enamorado. Es un lugar muy cuco, con un personal muy atento y amable y lo más importante, con todos sus productos sin gluten y sin lactosa.

Abrieron sus puertas a principios de noviembre, en la calle Dublín 25 en Las Rozas, con el fin de ofrecer a personas con intolerancia al gluten, a la lactosa o celíacas, un servicio que es bastante demandado pero todavía escaso en nuestro país. Lo conocí a través de las redes sociales y decidí pasarme por el local después de ver en su Instagram fotos preciosas y con las que se me hacía la boca agua.

Allí me recibió Manuel, el barista de BN by Natty, que aparte de su amabilidad y atención, lo que más me gustó fue el café que me puso para desayunar. Nunca me habían puesto un café con dibujos y tengo que decir que me hizo una ilusión… Lo he visto en fotos y tal, pero nunca me habían puesto un café así. Por cierto, muy bueno. Nada de esos que te tomas y piensas ‘me tenía que haber pedido una manzanilla’.


También desayuné un mollete recién hecho con tomate triturado y aunque tengo que decir que llena un poco me lo comí entero de lo bueno que estaba.


Manuel fue el encargado de presentarme a Blanca, su dueña, quien junto a su pareja, el maestro pastelero Saúl Alvárez, han levantado este negocio por el que damos gracias todos los ‘intolerantes’.


Saúl Alvárez cuenta con 17 años de experiencia en hostelería como chef de cocina en restaurantes con estrellas Michelin y después de casi dos décadas formándose tanto en restaurantes, como hoteles y pastelerías, ha decidido abrir este negocio con toda la ilusión del mundo. Además, no sólo cuenta con su experiencia, también con un equipo completo titulado por Le Cordon Bleu y experiencia en pastelerías con y sin gluten.


Sus productos son todos artesanales y no utilizan ni conservantes ni aditivos. Algo a destacar es que utilizan harinas ecológicas para todos sus productos y que, aunque su base son los productos sin gluten y sin lactosa, también se adaptan a la necesidad del cliente y a sus alergias e intolerancias.


Bueno, después de introduciros un poco en la historia de este local, os voy a hablar de los productos que me llevé a casa. Ya he hablado del mollete calentito y el café, pero tengo que decir que también me dieron a probar una tartaleta de limón refinado con la que casi lloro. Nunca pensé que algo sin gluten y sin lactosa pudiera ser tan suave y con tanto sabor a la vez. Tengo que decir que de todo lo que he probado y comprado, esto sin duda ha sido lo que más me ha gustado.

Aparte de ofrecer productos de pastelería y panadería, también hacen empanadillas, bocadillos y pizza. Yo me llevé a casa para comer una porción de pizza vegetariana y me encantó. Llevaba calabacín, pimiento rojo, aceitunas negras, cebolla, tomate y queso. Quizá se me olvida algún ingrediente pero está muy buena y nada grasienta. Además, su precio es de 2,50 euros. Vamos, como una porción de pizza en cualquier otro sitio.


Las palmeritas me las recomendó Blanca nada más llegar. Hay de chocolate y sin chocolate y son muy pequeñitas pero con mucho sabor. También me recomendó los donuts de los que también hay con chocolate y sin él. Me contó que están mejorando su receta así que si ahora están buenos, imaginaos después. El precio de las palmeritas ronda los 50 céntimos la unidad y los donuts algo más de un euro y medio, pero tanto si eliges un producto como otro con hambre no te vas a quedar.

Sólo un apunte sobre los donuts. No son como los donuts que compramos en el súper. Estos son más como los típicos de pastelería aunque más densos y el chocolate es puro. ¿Lo bueno? Que son artesanos y no llevan tantos aditivos.

Y vamos a por el pan. Ya os he dicho que me desayuné un mollete, así que como me gustó tanto me llevé uno a mi casa y también una barra de pan. De sabor están buenos, pero ambos se quedan duros al día siguiente. Blanca me explicó que lo que tenía que hacer era meterlos en una bolsita de plástico y así me aguantaban más.


Eso sí, para comer en el día ¡perfectos! Y si encima lo tomas recién hecho, o lo calientas un poquito en el horno de casa, ¡riquísimo! Yo me hice un bocadillito de jamón y tomate para merendar en el trabajo y estupendo.

También probé el bizcocho de limón que al igual que la tartaleta es muy suave y con mucho sabor, y en este caso también esponjoso. ¡Ah! Y el pan de tinta de calamar… Sólo diré una cosa: hay que probarlo.


Tengo que decir que el balance ha sido positivo y que el futuro promete porque no llevan ni un mes abiertos y tanto la atención como el trabajo es impecable. Además, es un lugar muy cuco, que cuenta con unas mesitas para niños y que han pensado en las necesidades de todo el mundo ya que incluso para acceder al local tienen una rampa para personas que utilicen sillas de ruedas, o personas que vayan con el carrito del bebé. Y muy pronto se podrán hacer pedidos a través de Internet, así que !atentos!


¡Ah! Y para terminar, una curiosidad. Diréis, si la dueña se llama Blanca y el artífice de todo esto Saúl, ¿de dónde viene el nombre de BN by Natty? Pues tiene una historia muy bonita detrás que tiene que ver con su sobrina y un apelativo cariñoso. Hasta ahí puedo leer. ¿Te apetece o no te apetece visitar este lugar?

2 comentarios en “BN by Natty, un obrador sin gluten y sin lactosa con mucho encanto en Las Rozas

    1. Hola! Tienes razón, no he puesto la calle. Está en la Calle Dublín, 25 en Las Rozas. Efectivamente está en Európolis. Te lo recomiendo 😉

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