Una boda en la Finca El Rancho de la Aldegüela o cómo ir de invitada a un enlace y comer un menú sin gluten y sin lactosa de 10

Las bodas, los bautizos, las comuniones y demás comidas o cenas en grupo o familiares para los que tenemos alguna intolerancia alimenticia, alergia o enfermedad relacionada con la alimentación casi siempre es un problema. Por suerte, cada vez son más los restaurantes adaptados y familiares y amigos concienciados. Eso es lo que me pasó a mí el pasado cuatro de agosto. Dos amigos míos se casaron en la Finca El Rancho de la Aldegüela y prepararon todo para que los que no podíamos comer ni gluten ni lactosa disfrutáramos de su enlace como los que más. 

El pasado 4 de agosto estuve en la boda de Kike y Noe en Torrecaballeros, Segovia. Un enlace en el que no pude comer y cenar mejor gracias a que los novios prepararon un menú sin gluten y sin lactosa para seis de los invitados que íbamos con este problemilla.

La celebración se hizo en la Finca El Rancho de la Aldegüela, un lugar precioso y donde se come de manera espectacular. Si queréis un cochinillo segoviano exquisito, no dudéis en reservar un día mesa y comer allí. 

Pues bien, la finca era enorme y con unos jardines muy bonitos. Allí pusieron unas mesas para el cóctel que tenía una de ellas especial y bien señalada para los celiacos. Teníamos todo el jamón al corte que quisiéramos y lo cortaban especialmente para nosotros. Yo no pude probarlo porque estaba embarazada de un par de meses pero por la pinta y por cómo hablaban debía estar riquísimo. El pan, como no, también era apto.

También teníamos tortilla de patata y unas brochetas de langostinos que a mí me volvieron loca. 

Una vez dentro, el menú también de 10. De primero comí una ensalada de brotes verdes con gambas, pulpo y mango que estaba muy buena. 

De pescado, merluza al horno muy tierna y sabrosa con una salsa de aceite de oliva.

De carne… teníamos o cordero o cochinillo. Las dos opciones eran acertadas pero yo opté por el cochinillo y tengo que decir que ha sido el mejor que he comido en mi vida y eso que soy muy aficionada a tomar este tipo de asado. Muy jugoso, tierno y de sabor… ummmm

Y de postre… frutita. Unas brochetitas de sandía, melón y kiwi. 

La barra libre no fue menos. Había un candy bar con cosas para nosotros. Chucherías sin gluten y sin lactosa debidamente protegidas y señaladas y muffins de chocolate que preparó la madre de una de las mejores amigas de la novia que era celiaca y que estaban buenísimos. Yo me comí dos jajaja. (No comparto las fotos porque por la luz salieron un poco mal)

Pero eso no fue todo. Tuvimos recena y también apta para nosotros. Pizzas de jamón cocido y queso, cuatro quesos y también tortilla de patatas. 

Ya os digo que siempre en las bodas se ponen pegas, pero yo en esta no puedo poner ninguna. Pongo un 10 a los novios por todos los detalles y todo el cuidado que tuvieron con nosotros y un 10 a los camareros que en todo momento sabían quienes éramos las personas con problemas con el gluten y la lactosa. ¡Se sabían hasta nuestros nombres! Y no sólo eso. Tuvieron cuidado en todo momento con nuestra comida para que no se contaminara.

Así que como no os puedo recomendar a mis amigos porque son míos jajajaja os recomiendo la Finca El Rancho de la Aldegüela para celebrar una boda, un bautizo, una comunión o simplemente para ir un día y probar sus asados. 

La Intolerante

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